21 de noviembre de 2009

Día 06 - Osaka

A las 7 de la mañana comienza uno de los dias que más disfruté en Japón. Después de desayunar, tengo que enviar la mochila gigante hasta Kanazawa, ciudad donde voy a llegar dos días después, porque me voy a mover mucho estos dos días y no quiero ir cargado de peso, así que en la oficina de correos de la estación de Kyoto consigo hacerme entender para enviarla. No fue muy difícil, aunque no las tenía todas conmigo de que llegara a su destino... pero son japoneses y esto es Japón, no hay de qué preocuparse!

Una vez enviada la mochila y coger el tren, llego a las 10 a Osaka.

Osaka es la tercera mayor ciudad de Japón con una población de casi 3 millones de habitantes, y además de ser uno de los centros y puertos industriales más importantes de Japón, es uno de los destinos turísticos más visitados. Vamos, que lo tiene todo. Y a mí, esa es la impresión que me dió. Esto es lo que dió de sí el día:

Castillo de Osaka

Se comenzó a construir en 1583, con más de 60.000 obreros trabajajando en su construcción, obligados a traer enormes cantidades de piedra de los alrededores. El castillo fue decorado con oro y plata y tesoros de valor incalculable. Durante la II Guerra Mundial varias bombas destruyeron el castillo y más tarde, en 1950, lo que quedaba de él fue arrasado por un tifón. En 1995 fue restaurado, ofreciendo el aspecto que podéis ver ahora.


Foso del castillo.

Está rodeado por unos amplios jardines, y más allá, rascacielos que hacen que el contraste parezca que estás en dos ciudades distintas a la vez.

De allí, y como hacía muy buen día, me fuí a visitar un museo al aire libre de granjas tradicionales japonesas. No me caía muy a mano, porque estaba al otro lado de la ciudad, pero me apetecía ir allí. Se encontraba en un gran parque, que al ser día festivo, estaba lleno de familias que habían ido a pasar allí el día.


Típica granja tradicional japonesa (Eso decía el cartel).

Después de ver el museo, y como son las 13:30, decido comer en un restaurante en la estación de metro. Me salió un poco caro (1200 Y, unos 10 €) pero mereció la pena. Estaba todo muy bueno.

Llegamos al acuario. Se encuentra en uno de los extremos de Osaka, muy cerca de la zona portuaria. Considerado uno de los mayores acuarios del mundo, alberga decenas de miles de especies marinas, reptiles, aves e invertebrados. Junto al acuario se encuentra la noria gigante, que hace que la vista de la ciudad, sobre todo de noche, sea impresionante. Aunque yo tenía otros planes para ver la ciudad de noche...


Edificio junto al acuario.

Ejemplares de pingüino emperador.

Arañas de mar...

Muy interesante. Y muchos bichos raros. Y muchos niños. Casi más que bichos. Son algo más de las 4 de la tarde, y se va haciendo de noche. Tengo poco tiempo para llegar al centro de la ciudad, y poder subir al cielo antes de que el sol se oculte, para poder presenciar una de las mejores vistas de la ciudad. Llego justo a tiempo.

Edificio Umeda Sky Observatory.

Es el edificio más emblemático de Osaka, de carácter futurista, tiene un mirador en el piso superior que ofrece unas increíbles vistas de 360 grados de la ciudad de Osaka. Se encuentra en el piso 40, a una altitud de 173 metros.

Edificio Umeda Sky de día (foto prestada por Mr. Google).

Edificio Umeda Sky de noche (foto prestada por Mr. Google).

Desde el observatorio se pueden ver cosas tan curiosas como ésta: una autopista atravsesando un edificio... (foto prestada por Mr. Google).

Consigo llegar al observatorio justo antes de la puesta del sol, lo que me permite sacar estas estupendas fotografías. Con un trípode hubieran quedado mucho mejor, pero bueno...

Interior del observatorio. Lleno de parejitas observando la puesta de sol.

Puesta de sol observada por las parejitas anteriormente citadas.

Ooohhhhhh.....

Tras pasar bastante frío allá arriba, el descenso del observatorio me guarda una grata sorpresa. El encuentro con Kath, una chinita en viaje de placer que tras intercambiar unas palabras de lo bonito que era aquello, nos caemos bien y ponemos rumbo a la zona comercial de Osaka, Dotombori, para dar una vuelta y cenar juntos.

Dotombori.

Es una de las zonas más animadas de Osaka. Repleta de restaurantes, teatros, tiendas y vida nocturna es la arteria principal de la ciudad y una de sus zonas principales. Algunos de los restaurantes donde sirven fugu (pez globo) se encuentran aquí. Como curiosidad, indicar que los restaurantes japoneses que quieren servir fugu necesitan una licencia especial que les autorice, normalmente el chef necesita un diploma especial que le acredita como experto en “preparar el fugu de forma que no corten ninguna gládula (ovarios o hígado) que esparza el veneno”. Hay ciertos chefs que piensan que “un poquito” de veneno de fugu es muy muy sabroso y dejan pequeñísimas cantidades de veneno paraa que no sea letal, lo que provoca un entumecimiento de la lengua y los labios (y la intriga de que quizás el chef ha calculado mal).La muerte por intoxicación de fugu es bastante desagradable (según dicen...). El veneno paraliza el sistema nervioso pero no entra en el flujo sanguíneo, de esta forma la víctima es plenamente consciente pero poco a poco va perdiendo movilidad en los músculos hasta el punto de no poder hablar. Finalmente muere por asfixia. Guau...

Yo no quisea probarlo, en parte por su alto precio, porque dicen que apenas tiene sabor, y tiene una textura gelatino-cartilaginosa que no resulta muy agradable a los occidentales. Lo del veneno es lo de menos, pscheee...

Detalle de uno de los restaurantes de fugu (señalado con un gigantesco pez globo).

Kath en Dotombori.

Yo en Dotombori.

Aún recuerdo el sabor picante de estos ramen... uffff.

La camarera no tenía muy buen pulso eh?

Una vez cenados, y como Kath tenía planes con una amiga (a los que yo sugerí incorporarme, pero no cuajó la idea), puse rumbo a uno de los balnearios más grandes de Japón, el Spa World.

Balneario Spa World.

Realmente creo que es una especie de hotel, con la recepción en la planta baja, y el Spa está situado en las plantas 6 y 7. La planta de abajo tiene ambientación occidental, y la de arriba oriental. A las mujeres les corresponde un mes una planta y a los hombres la otra. Al mes siguiente, cambian. A mí me tocó la planta oriental, y es enorme. Tiene un montón de baños a distintas temperaturas, saunas, duchas de hielo, sillones de masaje (no pude evitar la tentación de probar uno por 100 Y). Estuve con un par de chicos australianos, que estaban viviendo en Osaka y trabajaban en el Universal Studios (parque de atracciones de Osaka). Yo no quiero decir nada, pero es una buena idea un trabajo así para estar una temporadica en Japón.

Entrada al Spa World. Por 1000 Y, un mundo de placer.

Un par de salas del Spa.

Como nuevo! Y ahora a buscar hotel. En Osaka no tenía reserva en ninguno, porque quería pasar la noche en uno de los hoteles cápsula de la ciudad, y para ello no hacía falta reserva. Si no había sitio en uno, pues en otro...

Hotel cápsula.

Realmente curioso, y muy recomendable para experimentarlo al menos una vez en la vida. Se trata de habitáculos de 1 metro de ancho, por 1 de alto, por 2 metros de largo. Cuando llegas al hotel, te quitas los zapatos, te registras, y te dan la llave de tu taquilla, donde tienes que dejar todo lo que lleves, y cambiar tu ropa por un yukata para dormir. Una vez cambiado, subes a la planta donde se encuentra tu cápsula, y poco más... cada planta tiene una sala con TV y máquinas de bebidas, unos aseos y las duchas. Yo me alojé en el AMZA Hotel, que de los que había por la zona, me lo recomendaron en un par de sitios que pregunté.

El pasillo del hotel con las cápsulas.

La cápsula (a mi me tocó la de arriba, algo incómoda para entrar y salir).

Sobra espacio.

Vista desde el interior, con la persiana bajada para evitar a los curiosos.

Cuadro de mandos de la luz, TV, aire acondicionado y despertador.

Y a dormir. Si, definitivamente creo que ha sido un gran día. :-D

1 comentario:

  1. ¡Qué claustrofobia! Entre comer pez globo y dormir en una caja de cerillas, los japos se juegan la vida a cada instante.

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